
“LAS DEMORAS DEL JUEZ EN LA CAUSA SIDERSA SON INADMISIBLES”
Fabián Maggi, abogado ambientalista.
La Cámara de Apelaciones de San Nicolás lanzó una fuerte advertencia en el marco de la causa que investiga un posible daño ambiental vinculado a la empresa Sidersa y dejó expuesta la falta de avance en el juzgado de primera instancia.
El tribunal calificó como “alarmante” y “lamentable” la demora en la tramitación del expediente y apuntó directamente contra la actuación del juez interviniente, al considerar que no se ajusta al rol que la legislación ambiental exige en este tipo de situaciones.
La causa se originó a partir de una denuncia por la continuidad de obras y la extracción de tosca en las inmediaciones del arroyo Ramallo, en una zona considerada sensible, incluso mientras el expediente ya se encontraba en curso. Según consta, organizaciones ambientalistas habían solicitado hace más de un mes medidas urgentes para frenar la actividad, sin obtener respuesta.
En ese contexto, la Cámara fue contundente: en materia ambiental no hay margen para la pasividad. Los camaristas remarcaron que rigen los principios de prevención y precaución, que obligan a intervenir antes de que el daño se concrete o se agrave, y cuestionaron que el Juzgado de Primera instancia a cargo del Dr. José Ricardo Eseverri no haya impulsado acciones básicas como inspecciones, pedidos de informes o resoluciones provisorias, pese a contar con abundante prueba.
El abogado de Unidos por la Vida y el Ambiente (UPVA), Fabián Maggi, valoró el fallo y fue categórico: “Es una decisión justa que, con buen criterio, pone las cosas en su lugar al señalar que las demoras del Juez de la causa SIDERSA son inadmisibles”.
En la misma línea, sostuvo que el pronunciamiento deja un mensaje claro: “La Cámara destacó que la ley exige máxima celeridad, actividad propia y diligente del juez a cargo de este tipo de causas. Con este fallo queda claro que el Poder Judicial debe actuar con celeridad ante toda denuncia ambiental, no lo decimos nosotros, lo dice la ley y esta sentencia de Cámara así lo confirma”.
Maggi fue más allá y advirtió sobre una problemática que, según indicó, no es aislada: “Preocupa enormemente lo que sucede en algunos juzgados de San Nicolás. Muchas causas ambientales duermen durante meses o años bajo decisiones que, en lugar de facilitar el acceso a la Justicia, terminan bloqueándolo”.
Además, dejó planteado un punto clave respecto a las consecuencias de estas demoras: “Queremos que este caso marque un límite. Cuando la Justicia demora indebidamente una decisión, también puede volverse responsable de las consecuencias”.
Mientras tanto, las pruebas incorporadas al expediente —entre ellas imágenes satelitales— darían cuenta de que la intervención sobre la ribera del arroyo continuó avanzando durante el tiempo en que la causa permaneció sin resolución.
Aunque la Cámara no definió aún si corresponde frenar la obra, devolvió el expediente al juzgado de origen con una advertencia explícita: en causas ambientales, el paso del tiempo no es neutral. Cada día sin intervención puede significar más daño y menos posibilidades de revertirlo.
El fallo deja así una señal fuerte hacia el Poder Judicial: actuar tarde, en estos casos, puede ser tan grave como no actuar.